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Frente frío número 2 azota el Istmo con vientos de 110 km/h; frena pesca y comercio
Los efectos del frente frío también se resienten en los pequeños comercios, especialmente los dedicados a la gastronomía local, donde la afluencia de clientes disminuyó notablemente.

JUCHITÁN DE ZARAGOZA, OAX.– El frente frío número 2 ingresó a la región del Istmo de Tehuantepec con rachas de viento superiores a los 110 kilómetros por hora, de acuerdo con los reportes oficiales de Protección Civil. El fenómeno meteorológico ha generado afectaciones severas en el transporte terrestre, la actividad pesquera y la economía local de las comunidades costeras.

El tramo carretero comprendido entre las localidades de La Venta y La Ventosa, sobre la carretera Panamericana, se ha convertido en una de las zonas de mayor peligro. Los intensos vientos complican de manera extrema el tránsito vehicular y representan un riesgo inminente de volcadura para los camiones de carga y tráileres que circulan vacíos.
Ante este escenario, varios operadores de unidades pesadas decidieron detener su marcha y buscar refugio debajo de los puentes para evitar accidentes.
En las comunidades pesqueras, las condiciones climáticas transformaron por completo la jornada laboral. Aunque el viento conocido localmente como "Norte" limpia el mar de sargazo, y salir a navegar en estas condiciones implica un riesgo extremo.

"Es el trabajo de nosotros, de ahí proviene el sustento de nuestra familia", señaló Adrián Esteva, pescador de la zona. "Aunque esté fuerte, nos arriesgamos y metemos las redes. Yo tengo mis precauciones y un límite hasta donde puedo trabajar, porque también tengo que cuidarme; hay una familia que depende de mí".
Por su parte, Cándido García López, quien cuenta con 40 años de experiencia en el oficio, explicó que actualmente se encuentran preparando las redes para la temporada de captura de robalo, pargo y curvina. Los trabajadores del mar permanecen a la espera de que disminuya el nivel del agua y se normalicen las corrientes marinas.

"No es arriesgado si uno respeta el mar", afirmó García López. "Cuando hay norte fuerte, manejo despacio, voy quitando las olas. Ahorita estamos esperando que baje un poco el agua y que la corriente se normalice. Ya después entramos; para el lunes ya entramos".
Los efectos del frente frío también se resienten en los pequeños comercios, especialmente los dedicados a la gastronomía local, donde la afluencia de clientes disminuyó notablemente.

Una prestadora de servicios de la zona costera relató las dificultades que enfrentan los días de viento: "Ayer tuve dos mesitas. Hoy llega la gente a partir de las dos o tres de la tarde; a veces, hasta las cinco. Sí afecta, pero también llega quien quiere una caguama bien fría o un café. Gracias a Dios, algo se vende".
Las autoridades locales mantienen el monitoreo en la región y exhortan a la población, transportistas y navegantes a extremar precauciones mientras persistan los efectos de este sistema invernal que impacta simultáneamente las carreteras, la pesca y los ingresos de las familias istmeñas.




