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Oaxaca a un año de alcanzar la eliminación del paludismo
En el caso de Juchitán, la vigilancia se concentra principalmente en la Octava Sección Cheguigo, la Novena Sección, una parte de la colonia Víctor Yodo, Rodrigo Carrasco y zonas de la Primera Sección cercanas a puntos donde anteriormente se identificó transmisión.

JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca. -Oaxaca se encuentra a un año de cumplir con las condiciones para ser declarado libre de transmisión local de paludismo, de acuerdo con la vigilancia epidemiológica que mantienen las autoridades sanitarias en las zonas, donde se han registrado casos en años anteriores.
El jefe de la Jurisdicción Sanitaria número 2, Hebert Vidal Sánchez, explicó que actualmente se trabaja en la etapa de transición hacia la eliminación de esta enfermedad, con vigilancia permanente en los llamados focos palúdicos residuales de la región del Istmo.
Precisó que existen dos focos residuales dentro de esta jurisdicción; uno ubicado en Juchitán de Zaragoza y otro en San Pedro Tapanatepec, este último con influencia en localidades del municipio de Chahuites.
En el caso de Juchitán, la vigilancia se concentra principalmente en la Octava Sección Cheguigo, la Novena Sección, una parte de la colonia Víctor Yodo, Rodrigo Carrasco y zonas de la Primera Sección cercanas a puntos donde anteriormente se identificó transmisión.
El funcionario señaló que el personal de Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores, conocido también como trabajadores antipalúdicos o “cascos amarillos”, mantiene visitas domiciliarias, búsqueda intencionada de casos y acciones para reducir la presencia del mosquito transmisor.
Entre estas actividades se encuentran la nebulización y termonebulización, el rociado residual y la aplicación de larvicidas en depósitos de agua para impedir la reproducción del mosquito.
Explicó que la vigilancia se realiza tanto de manera activa como pasiva. La primera corresponde al personal antipalúdico, que recorre las viviendas y realiza encuestas y estudios entomológicos para determinar la presencia de mosquitos y larvas.
La vigilancia pasiva se lleva a cabo en las unidades médicas, donde se identifican pacientes con cuadros febriles y, cuando existe sospecha epidemiológica, se realizan pruebas mediante la llamada gota gruesa para confirmar o descartar la presencia del parásito.
El jefe jurisdiccional detalló que, para alcanzar la certificación, debe mantenerse la vigilancia durante tres años sin transmisión local de la enfermedad. Por ello, Oaxaca se encuentra en una etapa decisiva para alcanzar la declaratoria de eliminación del paludismo.
El funcionario destacó que el cumplimiento de este objetivo dependerá de mantener las acciones de vigilancia y control en las zonas consideradas de riesgo, así como de la participación coordinada del personal de vectores y de las unidades médicas.
La meta, dijo, es que el próximo año Oaxaca pueda avanzar hacia la certificación como una entidad libre de transmisión local de paludismo.



