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Una generación de jóvenes “se nos fue de las manos”: padre Chuy
Como parte de esta estrategia, durante septiembre se realizará un encuentro de familias en el Centro Diocesano de Pastoral.

JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca. -El sacerdote José de Jesús Gutiérrez, conocido como el padre Chuy, reconoció que durante las últimas dos décadas una generación de jóvenes “se nos fue de las manos”, en medio del aumento en el consumo de drogas y alcohol, la pérdida de valores y la violencia que ha cobrado la vida de numerosas personas en este municipio.
El párroco de la iglesia del Señor de Esquipulas, advirtió que algunos jóvenes han comenzado a ver a la delincuencia organizada como un modelo a seguir. Ante este panorama, consideró urgente fortalecer la educación y recuperar valores desde la familia, las escuelas, las iglesias y la propia comunidad.
Señaló que el Plan Diocesano de Pastoral 2025-2028 de la Diócesis de Tehuantepec contempla una evangelización con sentido misionero y acciones para promover una cultura de paz. Este esfuerzo, dijo, debe comenzar en el corazón de cada persona y extenderse a las familias, parroquias, secciones, barrios y comunidades.
Como parte de esta estrategia, durante septiembre se realizará un encuentro de familias en el Centro Diocesano de Pastoral. Posteriormente, en las parroquias se impulsarán actividades relacionadas con la educación para la paz mediante las misas, la catequesis y el trabajo comunitario.
El padre Chuy informó que también se prepara un encuentro masivo en la iglesia de San Vicente Ferrer, donde se pretende realizar una misa y la bendición de los niños por parte del obispo de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez; revelando que la fecha dependerá de la disponibilidad del prelado.
El sacerdote destacó que la música, las artes, la cultura, las matemáticas, la robótica y el deporte pueden ayudar a alejar a niños y jóvenes de la violencia. También pidió reducir el tiempo que pasan frente al teléfono celular y fomentar la convivencia directa.
Finalmente, sostuvo que la construcción de la paz será un proceso de varios años y convocó a autoridades, docentes, familias, sacerdotes, pastores evangélicos y sociedad civil a participar. “El terreno hay que sembrarlo para levantar una buena cosecha”, expresó.



