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Bajos niveles en la presa Benito Juárez preocupan a sectores productivos del Istmo
El panorama también genera inquietud entre las comunidades ribereñas que dependen económicamente de las actividades pesqueras en el embalse.

JUCHITÁN, DE ZARAGOZA, Oaxaca. -La falta de precipitaciones regulares en la región del Istmo de Tehuantepec mantiene en incertidumbre a los productores locales, debido a que el almacenamiento actual de los cuerpos de agua compromete los ciclos de producción.
La presa Presidente Benito Juárez, ubicada en Jalapa del Marqués, no ha registrado la captación esperada para esta época del año. Esta situación afecta directamente la planeación agrícola, ya que la disponibilidad del recurso es indispensable para asegurar el riego de los cultivos en los próximos meses.

El panorama también genera inquietud entre las comunidades ribereñas que dependen económicamente de las actividades pesqueras en el embalse. Pescadores locales, como Iván Cruz, quien acude diariamente al sitio para la captura de mojarra, señala que el nivel del agua se encuentra visiblemente retirado de sus marcas habituales.
Existe una marcada preocupación ante la posibilidad de que la escasez se prolongue, lo que reduciría las áreas de reproducción de las especies y afectaría el sustento de numerosas familias.
De acuerdo con los reportes oficiales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el nivel del embalse se ubicaba en un 58.7% de su capacidad total al cierre del pasado mes de junio.
Aunque el ciclo hidrológico y la temporada de lluvias concluyen formalmente hasta el 31 de noviembre, el avance de las semanas sin precipitaciones de consideración acelera el descenso de los volúmenes almacenados.
Actualmente, diversos municipios de la zona istmeña ya se encuentran catalogados bajo distintos niveles de sequía técnica. El monitoreo climático de la región prevé un escenario complejo para las próximas semanas debido al inicio de la canícula, periodo caracterizado por la disminución de lluvias y el aumento de las temperaturas.
Los productores y los pobladpores locales mantienen la expectativa de que las condiciones meteorológicas cambien antes del término de la temporada. Por ahora, los sectores agrícola y pesquero coordinan esfuerzos para optimizar el uso del recurso disponible y mitigar el impacto económico en la zona.



