Cultura
Xandu’ en Juchitán: las familias zapotecas esperan en casa a sus difuntos
Los días 30 y 31 de octubre, los hogares se llenan de flores, velas y alimentos para recibir a quienes, según la tradición, regresan a reencontrarse con sus seres queridos.

JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oax.- Entre misticismo y sentimiento, las familias zapotecas de Juchitán de Zaragoza celebraron el Xandu’, una tradición que mantiene vivo el vínculo entre los vivos y sus difuntos. Durante el 30 y 31 de octubre, los hogares se prepararon para recibir a quienes, de acuerdo con la creencia, regresan cada año.
La confección del altar es una tarea colectiva en la que participan familiares, amigos, vecinos y compadres. Los adultos mayores dirigen la colocación de las flores y transmiten a los jóvenes los conocimientos heredados de generación en generación.
"La gente ya mayor de edad sabe la tradición de hacer todo esto. No todos saben. A los jóvenes se les invitó para que vengan, ayuden y vayan tomando la experiencia de los señores de edad", explicó Alejandro Aquino Sánchez, familiar.
Junto a las fotografías de los difuntos se colocan los platillos, las bebidas y los objetos que apreciaban en vida. Cada elemento representa un recuerdo y una manera de volver a compartir con ellos.
A diferencia de otros lugares, donde las familias acuden al panteón, en Juchitán permanecen en sus casas durante el Xandu’. Ahí esperan a sus seres queridos mientras las nuevas generaciones observan y aprenden el significado de la celebración.
"Primero, mantener nuestras tradiciones, que son importantes. Otra es valorar lo que nuestros antepasados nos han dejado y preservar esta bonita tradición", señaló Fabián Aquino Carrasco, también familiar. "Nosotros no vamos al panteón; nos quedamos en casa esperando a nuestros familiares que ya fallecieron".
Entre flores, velas, alimentos y recuerdos, el Xandu’ continúa siendo, más allá del paso del tiempo, parte esencial de la identidad zapoteca de Juchitán.



